lunes, 25 de mayo de 2009

Sed

Cierta una vez un hombre viajaba por el océano, y su barco se hundió; y quedó a la deriva por varios días antes de que milagrosamente fuera encontrado por un bote pesquero.
Al recuperarse de su pésima condición, contó el peor error que había cometido:
Al sentir una sed desesperante, bebió agua salada; y por la sal contenida en la misma, lejos de saciarse, sentía más sed e introducía sal y arena a su cuerpo, que lo deshidrataba más y más.
...Muchas veces cuando sentimos sed de amor, cariño, comprensión, verdad o atención, la buscamos en cosas que, lejos de saciarnos, nos dejan peor que antes.
Así, el solitario se refugia en otro más solitario; el falto de amor lo busca en los placeres y la vida desenfrenada; el incomprendido se refugia en vicios y mal carácter para llamar la atención.

Arturo Quirós

domingo, 24 de mayo de 2009

Lumbre

Un sabio maestro, contó a sus discípulos la siguiente historia:
... Varios hombres habían quedado encerrados por error en una oscura caverna donde no podían ver casi nada.
Pasó algún tiempo, y uno de ellos logró encender una pequeña tea. Pero la luz que daba era tan escasa que aun así no se podía ver nada.
Al hombre, sin embargo, se le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los demás prendieran su propia tea y así, compartiendo la llama con todos, la caverna se iluminó.
Uno de los discípulos preguntó: ¿Qué nos enseña, maestro, este relato?
El Sabio contestó: Nos enseña que nuestra luz sigue siendo oscuridad si no la compartimos con el prójimo.
Y también que el compartir nuestra luz no la desvanece, sino que, por el contrario, la hace crecer.

"Vosotros sois la luz del mundo: una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder." Mateo 5:14

"Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida."
Juan 8:12

sábado, 23 de mayo de 2009

Piedras...


Imagina una caja mediana.
Y en ella comienzas a depositar piedras pequeñas.
Cuando
está casi llena, decides poner la piedra más grande.
Ya no hay lugar para ella.
Si quieres que entre, la que tienes que poner primero, y después, las piedras pequeñas.
Hasta que se llene la caja.
En tu caja llamada vida, haces tareas rutinarias que no te gustan o no son tan importantes.
Pero ocupan casi todo tu tiempo.
Cuando quieres hacer lo que más te gusta, lo que realmente te entusiasma… ya no hay espacio.
Y eso se comienza a manifestar en tu inquietud interior… la vocecita de tu alma te grita “escúchame, escúchame, no estoy haciendo lo que más me gusta”.
Hay que hablar del mundo real.
Quizás tengas que cuidar a tus nietos porque tu hija sale a trabajar todo el día y no te gusta.
O tengas que trabajar tu jornada de 10 horas diarias para llevar el sustento a tu casa y no disfrutes de tu trabajo.
En el fondo, puedes elegir hacer cosas diferentes, si las que haces actualmente no te gustan. Pero por alguna razón, eliges hacerlas porque te reportan algún beneficio ¿verdad?
Sea dinero u otras cosas.
Si ya elegiste hacer estas actividades… ¡hazlas con entusiasmo!
Si las vas a hacer de todas maneras, hazlas con gusto.
Y te vas a sentir mejor.
Y ahora hablemos de lo que realmente te importa en tu vida…
¿Te gustaría dedicarle más tiempo a tus hijos?
¿Viajar por el mundo?
¿Tener tu propio negocio?
Hay una forma fácil de saber cual es la piedra más grande en tu vida.
Si tienes 25 años, imagínate como serías dentro de 15 años más…
Tendrías 35 ¿verdad?
Y ahora, imagínate de 35: ¿qué te hubiera gustado hacer si pudieras volver a tener 25?
Esa es tu piedra más grande.
La buena noticia, es que no tienes 35… ¡todavía tienes 25!
Y puedes vivir lo que quieras.
Una vez que tengas claro cuál es la piedra más grande en tu vida, que esa sea la actividad a la que le dediques más tiempo y esfuerzo PRIMERO.
Después, a las otras.
Tu vida es una caja con un espacio limitado, en la que no cabe todo lo que quieras… Pero si pones primero la piedra más grande… tu vida adquirirá sentido y entusiasmo.
Y recuerda… ¡Pon la piedra más grande en tu vida primero!